Siempre tengo estas ideas locas en mi cabeza que necesitan ser expresadas. Nunca encuentro las palabras correctas para describirlas, solo se quedan ahí, sin ser notadas por nadie excepto por mí, son mis ideas después de todo. Nunca he sido una escritora, más bien una actriz de esas ideas, así que hoy me propuse conquistar ese miedo auto procreado por la escritura y volcar todo lo que se me venga a la mente, sin importar la coherencia ni la buena calidad del escrito. Sin leerlo todo hasta haberlo terminado, sin restringirme ninguna palabra, por más loca, vacía, superflua o incoherente que sea. Heme acá, escribiendo algo en un Blog por primera vez, sin ni siquiera tener uno en realidad; loco, no? Aunque en realidad no lo es tanto si sigo mi propia regla de “Escribir sin importar el qué, cómo, ni cuándo”. Odio tener que cambiar a cada rato el idioma de mi computadora ya que este no me deja escribir con acento si la tengo en inglés y si la coloco en español, no sé dónde encontrar los símbolos y todas esas cosas necesarias para la escritura social en su máxima expresión.
Se me vienen varias preguntas a la mente, la más popular es la vulgar y común “Alguien de verdad leerá esto?. Y se me ocurre la respuesta más cliché que pueda existir “No me importa”. Aunque si soy sincera, si me importa. Me importa que lo lean, aunque sea para reírse de lo mal que escribo, de lo poco coherente que sueno, de lo muy fácil que cambio el tema sin ninguna conexión obvia entre ideas. Me importa lo que piense la gente, lo admito. Cualquiera que diga lo contrario, su tanque de autoestima esta al máximo y el de honestidad anda bajo. Chequéenlo.